Saturday, April 08, 2006

Nadie sabe bastantes cosas

Nadie sabe de que estoy muriendo, ni siquiera yo.
Así de fácil, nada de que dos más dos son cinco, ni que la carrera o el football, el piqueteo en mi brazo derecho, o las llamadas para molestar a la gente, ni eso ni nada.
Solo yo y la lectura, solo yo mismo y algunos cuentos de Cortázar, por el momento.

Escuchen el canto de las aves a las cuatro de la madrugada.